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Falsos techos, ¿cómo se pueden aislar?

Los falsos techos tienen diferentes utilidades, desde reducir la altura de una habitación (un ejemplo pueden ser aquellas situadas en un ático) o camuflar instalaciones que repercutan en la estética de la vivienda. Las placas de los falsos techos se mueven con suma facilidad, lo que da la impresión de que no son del todo resistentes. Pero, ¿es interesante aislar estos techos o no?

La duda surge debido a si los falsos techos van a poder soportar el peso del aislante sin venirse abajo y, también, de si este será eficaz. Para resolver esto, veremos qué ocurre con estos techos, por qué el aislamiento puede ser una buena idea y qué hay que tener en cuenta para conseguir el producto más adecuado. Pues, no todos serán válidos para este tipo de techos.

Las desventajas de los falsos techos

Cuando hablamos de falsos techos, seguro que a la cabeza nos vienen todas sus ventajas: desde su rápida instalación, hasta lo económicos que son y lo bonitos que quedan estéticamente. Sin embargo, esto no debe hacer que olvidemos sus desventajas. Veamos algunas de ellas:

  • Necesitan mantenimiento: ya que no es la primera vez que en este tipo de techos aparecen plagas de insectos y de roedores que son muy molestas y que ponen en riesgo el bienestar de las personas que viven o trabajan en una vivienda u oficina.
  • Riesgo de moho: la distancia que hay entre el techo real y el falso techo provoca que exista un hueco en el que se pueden producir humedades. Hay ciertos tipos de moho que son tóxicos, por lo que es crucial mantenerlos a raya con un buen mantenimiento de los falsos techos.
  • Acumulación de suciedad y polvo: otra de las desventajas de los falsos techos es la acumulación que se produce de polvo y otra suciedad que afecta a los inmuebles. Por lo tanto, hay que encontrar soluciones eficaces que permitan ahorrar en este mantenimiento.

¿Cómo aislar los falsos techos?

Aislar los falsos techos es una excelente idea, para potenciar el aislamiento acústico y térmico, y evitar que aparezcan plagas y moho. No obstante, para ello, hay que elegir un aislante adecuado para este tipo de techos y tener en cuenta algunas de estas recomendaciones.

Elegir un aislante ligero

Decantarse por un aislante ligero que no pese en los falsos techos es fundamental. Tripomant, por ejemplo, es uno de los aislantes más ligeros, fáciles de aplicar y rápidos, y se caracteriza por ser duradero. Además, hay algunos tipos de aislantes específicos clave para estos techos:

  • Tripomant C: es un aislante reflectivo multicapa que cuenta con 3 láminas de aluminio y 4 de espuma de polietileno. Solo pesa 4,66 kg y su espesor es de 4 mm en total.
  • Tripomant R: es otro aislante reflectivo multicapa con 3 láminas de aluminio y 4 de espuma de polietileno. Su peso es menor, de 3,86 kg y el espesor no supera los 3 mm.
  • Simplex: este aislante reflectivo encolado cuenta con 2 láminas de aluminio y 1 de espuma de polietileno. Pesa 3 kg y el espesor es de 5 mm.
Tripomant Simplex
Tripomant Simplex.

Centrarse en la protección frente a plagas e insectos

Si bien la capacidad aislante térmica y acústica de un aislamiento es esencial, no hay que olvidarse de que los falsos techos corren el riesgo de que aparezcan plagas y roedores en ellos. Por este motivo, el aislante debe ser capaz de prevenir esto. ¿Cómo? Siendo resistente a los ataques que estos animales e insectos pueden provocar, para convertirse en una barrera útil.

En el caso de Tripomant, los ataques de los roedores e insectos no consiguen dañar las láminas aislantes, a pesar de su mínimo espesor. Por lo tanto, protegen los falsos techos y permiten que la inversión en el aislamiento merezca la pena con el paso del tiempo.

Rápida instalación para un aislamiento inmediato

El aislamiento rápido de los falsos techos se puede conseguir con Tripomant y es que con todos nuestros aislantes no será necesario hacer obras. De esta manera, se podrán disfrutar de las ventajas que tiene el aislamiento térmico y acústico de forma inmediata. Pero, esto no es todo. Tripomant ofrece otras ventajas para que los falsos techos estén protegidos a lo largo de los años:

  • No genera condensaciones gracias a la barrera de vapor que incluyen los aislantes.
  • Las láminas Tripomant evitan la penetración de agua en los falsos techos.
  • El aluminio presente en las láminas aislantes tiene un coeficiente reflector superior al 95%.

Aislar los falsos techos nunca ha sido tan fácil con Tripomant, y es que hay aislantes específicos para este tipo de techos. ¡Aprovecha sus ventajas y sortea sus desventajas! Compra ya.

Imágenes: wirestock

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